Excimer láser: la luz que cambió mi vida
Género: crónica
Redacción: Caro Núñez
Bienvenidos a mi historia...
Con 32 años y más de 25 usando lentes, a tal punto de tener 7 dioptrías de miopía, aunque quería ver, no podía... sin lentes.
Dependía mucho de ellos, para hacer las cosas más simples, hasta las más complejas.
La posibilidad de una cirugía láser se mencionó por primera vez en el 2017, cuando fui a un control en el hospital público Rivadavia, en el barrio de Palermo, Buenos Aires.
Este año (2022) me hicieron todos los estudios pre-quirúrgicos para confirmar mi candidatura a la cirugía y así fue: todo estaba ok para la operación.
La operación
El día de la cirugía, recuerdo era otoño, con un frío de invierno
Llegué con mi esposo a la clínica, tomamos asiento en la sala de espera.
-Firmé unos papeles donde me explicaban todos los riesgos: que si quedar viendo doble, resequedad, y hasta perder la vista. Firmé.
-Pasaron unos minutos y me llamaron por mi nombre: Núñez Carolina. "Dejar las pertenencias y los lentes con el familiar acompañante".
-El enfermero me tomó de la mano, porque ya aquí estaba cara a cara con mi ceguera.
-Pasamos a una salita de preparación antes de entrar al quirófano, me preguntó si estaba nerviosa, le dije que no, que quería ver. Me puso unas gotas en los ojos y ahí empezó la anestesia.
-En el quirófano, salía un paciente y entraba otro, en un abrir y cerrar de ojos, todo muy rápido y después tocaba mi turno.
-Llegó la hora, el momento, el segundo. Yo ya estaba anestesiada, sólo los ojos, sólo la vista, pero podía ver algo, aunque me diera impresión.
-Entré al cuarto oscuro... digo al quirófano, con poca luz, ahí estaba al frente de mi, el equipo, la tecnología, y las manos de la doctora: lo que me devolvería la vista.
-"Pasá acostaste...¡Deja de chusmear!" fue la manera de romper el hielo que encontró la doctora para empezar y "a lo que vinimos".
-¿Doctora es usted? Le dije, porque no la podía reconocer -si, soy yo - dijo.
-Me aplicó una sustancia para limpiar el área quirúrgica: los párpados y las pestañas.
-Luego aplicaron un campo estéril de tela azul, y me dejaron descubierto solo un ojo. "Dale mira la luz verde"...
Me aferré a esa luz que me devolvería mi sueño, mi vista.
-10 seg en el ojo derecho y 6 seg en el ojo izquierdo, fue lo que duró el láser en acción. Y más o menos 15 min la operación en sí, no te cuento los otros detalles quirúrgicos, no vaya a ser cosa que te dé impresión.
-Salí del quirófano viendo. La miré a la doctora a los ojos y le dije ¡gracias!
-Ella respondió: el láser se paró porque te moviste mucho cuando estabamos en el ojo izquierdo.
-Me puse nerviosa, pero, 72 hs después, en el control médico, me dí cuenta que fue todo una farsa alarma, y que el láser hizo lo que tenía que hacer.
-Salí del quirófano caminando solita a la sala de espera. Cuando me vió mi esposo me dijo: ¿podés ver? -si, dale vamonos. Respondí y no lo podía creer.
-Subí al auto y de regreso a casa iba leyendo los carteles de la calle ¡fue lo mejor!
Postoperatorio
"No mires porfavor... y no prendas la luz" jijiji Indio Solari.
Hoy
"No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios" yo creí y recibí conforme a lo que me alcanzó la fe.
"Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas las cosas que fueron formadas, sin faltar una de ellas". Salmos 139:16.



Comentarios
Publicar un comentario